Hay algo mágico sobre tu paz interior y existen pocos lugares en los que poder encontrarla. El Spa del Port Benidorm ofrece un circuito de bienestar que no deja a nadie indiferente.
El objetivo principal de este circuito es conducirte a un profundo nivel de relajación, en el que solo prestes atención a las sensaciones que te transmite cada estación. Sumérgete en estas aguas y alcanza tu máxima belleza interior y exterior.
En primer lugar, comenzaremos con la aclimatación del cuerpo para prepararlo para los cambios de temperatura que viviremos a continuación. La duración óptima para la aclimatación debe ser de unos 5 minutos aproximadamente y consiste en una primera ducha de agua templada antes de acceder al Spa. De esta forma también eliminaremos restos de cremas, perfumes o suciedad de nuestro cuerpo que pueden ser dañinas al entrar en contacto con el cloro y las altas temperaturas.
El circuito comienza en la sauna finlandesa. Se trata de un gran golpe de calor seco, entre 70 y 100º de temperatura, para activar la regeneración celular, eliminar líquidos, rejuvenecer la piel… La duración debe ser de unos 10 minutos y siempre intercalándola con duchas de agua templada o frías.
A continuación, es el turno de la piscina climatizada. Diez minutos íntegros de relajación y masaje corporal descontracturante gracias a los chorros de agua a presión.
En cuarto lugar, pasaremos por el hammam, también conocido como baño turco. Este es un tratamiento similar a la sauna con la diferencia de que el calor proviene del vapor de agua y de esencias naturales que se evaporan para la dilatación de los poros de la piel. Su función principal es la eliminación de toxinas y sustancias acumuladas por la contaminación diaria. Durante 15 minutos intercalaremos el baño turco con duchas de agua fría para un efecto óptimo.
Por último, haremos un ejercicio de intensos contrastes de temperatura con la ayuda de la pileta de hielo y la piscina climatizada, unos 3 minutos cada una sucesivamente.
Para acabar, te recomendamos relajar el cuerpo en la zona de hamacas, para recuperar la temperatura habitual y dejar que el tratamiento fluya correctamente.